A pesar de la buena noticia, sigo inmersa en la tristeza y creo que caigo en el pozo de la depresión. Y mis lágrimas caen y no sé, si son de alegría o de tristeza, pero no paro de llorar. Y me siento inútil y un lastre para los que me rodean. No me tiro al río. Que aún tengo cargas,por las que tengo que velar.¡ay de mi! Si estuviera sola y no tuviera a nadie a quien cuidar.
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